Sophie Calle

La vigilancia se vuelve apego y los actos regidos por reglas imitan el deseo. Alineamos sus procedimientos con nuestro archivo de la restricción—ecos de On Kawara y sus duraciones, pero desviados hacia la vida de otros. Sesgo admitido: privilegiamos sus dosieres sobre la resolución narrativa. Seguir, listar, probar—la imagen como coartada. Reaparición de una autoría dispersa en testigos, documentos y el teatro incómodo de ser visto.