Nan Goldin

Nan Goldin entra en Darwin, donde la intimidad se convierte en evidencia. No confesión, no comunidad: circulación. Las imágenes funcionan como documentos vividos: adicción, lealtad, colapso, cuidado. La autoría se erosiona ante la proximidad; el archivo se convierte en un sistema nervioso compartido. Darwin la conserva no por la verdad, sino por la fricción entre el amor y el registro.